Portones eléctricos, focos con sensor de movimiento, vidrios blindados, cámaras; los delincuentes han sabido evadir todas las medidas de seguridad a la hora de cometer un robo de vehículo.
Las cifras son alarmantes: el Ministerio Público informó que se realizaron más de 727 portonazos en el año 2018, mostrando un incremento del 48% en comparación con el año 2017, lo que podría ser un indicador de que este delito iría en aumento.

LAS VÍCTIMAS SECUNDARIAS

Un análisis realizado por el Ministerio Público sobre las características más comunes de este delito detalla que el horario más frecuente de los robos de vehículos y portonazos ocurren de noche (acabando la luz del día) y que el modus operandi más utilizado es la interceptación del vehículo a robar en la vía pública

Si unimos estos dos factores (horario nocturno e interceptación en la vía pública) nos encontramos con un escenario escalofriante: la mayoría de las familias se dirigen a sus hogares en este horario, y generalmente lo hacen con sus hijos a bordo.
Junto con lo anterior, existe un elemento que hace que los menores de edad se vean mayormente involucrados en estos delitos; el uso de la silla de seguridad.
La actual ley de tránsito prohíbe el traslado de menores de 8 años en los asientos delanteros y obliga a que estos sean transportados en un asiento con cinturón de seguridad ubicado en la parte trasera del vehículo

El hecho de que los menores de edad vayan en el asiento trasero utilizando un cinturón de seguridad, del cual difícilmente puede liberarse por sus propios medios, produce muchas veces que los delincuentes, a la hora de robar un vehículo o cometer un portonazo, lo hagan con los menores de edad dentro. Esta situación es inimaginablemente angustiante para los adultos a cargo y puede tener consecuencias fatales.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA PREVENIR UN DESENLACE TRÁGICO?

La Policía de Investigaciones entregó algunas recomendaciones para evitar estas situaciones, las cuales son esenciales de recordar:

  • Observar el entorno tanto al salir en su vehículo desde su hogar como al ingresar.
  • Manejar atento al entorno que lo rodea en la vía pública.
  • En caso de existir una duda con algún vehículo o persona que lo pueda ir siguiendo, realice una vuelta adicional.
  • No deje encendido o abierto el vehículo para abrir el portón del ingreso al domicilio.
  • En caso de ser víctima del robo de su vehículo, no oponga resistencia.
  • Intente recordar la mayor cantidad de características de los delincuentes.
  • Si se dirige a su hogar, avise vía telefónica su regreso.
  • Disponga de un sistema de rastreo del vehículo (GPS), láminas de seguridad, marcaje de micropuntos, botón de pánico conectado a la bocina o un sistema de bloqueo a distancia como lo es el corta corriente desde el celular.
Daniela Espinoza Pillado

Author Daniela Espinoza Pillado

Psicóloga clínica, relatora, especialista en violencia de género, acreditada el peritaje forense, voluntaria en Fundación Antonia Garros.

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